domingo, 25 de junio de 2017

EL JARDÍN PRIVADO DE ODU CARMONA


Catálogo de la exposición Jardín Privado de Odu Carmona

Odu Carmona nos abre a todos su jardín privado, un espacio personal en el que la privacidad radica en esa forma tan particular de plasmar en el lienzo las plantas, predominantemente ornamentales, y las frutas de ese terreno imaginado.  No existe en él esa connotación de propiedad que tiene el término privado, salvo en que son sus flores, sus frutas, sus hojas, sus gotas de rocío, sus colores y sus olores los que cuelgan de las paredes de la sala de exposiciones temporales del Museo Casa Ibáñez de Olula del Río (Almería) para disfrute de todo el que visite la muestra.

Exposición de Odu Carmona en el Museo Casa Ibáñez de Olula del Río, Almería
Fotografia: Lucía Rodríguez

 Para Odu la pintura es su vida, una vida que, a pesar de las trabas, sigue viendo en colores alegres y grandes formatos. El tamaño de sus cuadros y la representación ampliada o sobredimensionada del motivo nos mete entre las ramas en flor, los pétalos y las hojas,  como si fuésemos la Alicia de Lewis Carroll tras dar el trago de aquel frasquito con la etiqueta "Bébeme".

"¡Qué sensación más curiosa! -dijo Alicia-. Debo estar encogiéndome como un telescopio." 
Y así era: ahora sólo medía diez pulgadas de alto, y su cara resplandeció al pensar que ya tenía el tamaño adecuado para pasar por la puertecita hasta aquel precioso jardín.


Madreselva, óleo sobre lienzo 150 x 100 cm.
Obra de Odu Carmona

Ave del paraíso, óleo sobre lienzo 200 x 40 cm.
Obra de Odu Carmona


Hoja I y Hoja II, óleo sobre lienzo 20 x 50 cm.
Obra de Odu Carmona

Cerezas. óleo sobre lienzo 180 x 90 cm.
Obra de Odu Carmona

Exposición Jardín Privado de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez

Orquídea azul, óleo sobre lienzo 40 x 200 cm. Obra de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez


Exposición Jardín Privado de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez


Exposición Jardín Privado de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez


Exposición Jardín Privado de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez


Exposición Jardín Privado de Odu Carmona
Fotografía: Lucía Rodríguez

 Conocí a Odu en el I Curso de Realismo y Figuración que organizó el Museo Casa Ibáñez en 2012, y desde entonces hemos compartido exposiciones, viajes, trabajos, charlas y risas; por eso es una satisfacción dedicarle esta entrada en mi blog.

Odu Carmona. Fotografía: Lucía Rodríguez

 Odu Carmona es una pintora de Olula del Río, y su formación se ha visto enriquecida por la cercanía al pintor Andrés García Ibáñez y al Museo Casa Ibáñez. Ha participado en talleres y cursos con Antonio López, Golucho y el ya nombrado Ibáñez. Su obra forma parte de colecciones privadas y ha sido exhibida en España y Francia.

jueves, 15 de junio de 2017

CONVERSACIONES EN TORNO AL REALISMO


Conversaciones en torno al Realismo

El próximo viernes, en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, tendrá lugar una mesa redonda en torno al Realismo. Es una actividad complementaria a mi exposición El bodegón marroquí, por lo que formaré parte de ella junto a los artistas José Manuel Ruiz Blanco y Juan José Ponce Sánchez. Bajo el título Conversaciones en torno al realismo expondremos nuestra visión sobre este estilo pictórico y el lugar que éste ocupa en la actualidad.

 Será como una charla entre amigos, por lo que me encantaría que os unieseis a nosotros. La exposición estará abierta esa tarde, así que tenéis una buena oportunidad para visitarla fuera del horario de mañana.

Viernes, 16 de junio de 2017 a las 19:30h.
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga.


lunes, 5 de junio de 2017

ALGO QUE CELEBRAR


El bodegón marroquí - Exposición de Lucía Rodríguez Vicario

Pedro, que es de la Juventus desde los tiempos de la tragedia de Heysel, no pudo celebrar el sábado la conquista de la Champions. Sin embargo, yo sí tengo algo que celebrar. Mi exposición, El bodegón marroquí, que terminaba el pasado día 30, se va a prorrogar hasta el día 23 de este mes.
 La nota del Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga dice lo siguiente:
Nos complace comunicar que dado el interés mostrado por el público y el éxito obtenido, se amplía el tiempo expositivo de la exposición El bodegón marroquí, de la pintora Lucía Rodríguez Vicario hasta el 23 de junio.
 Así que tengo que daros las gracias a todos los que os habéis pasado por allí, pues es por vosotros que la muestra vaya a continuar. Y sí, a ver si me aplico y escribo una entrada hablando de esa noche mágica que fue La Noche en Blanco, en la que hubo una enorme asistencia de público a la exposición.

Exposición de Lucía Rodríguez Vicario en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga. Fotografía del Facebook del CEHM.

Lucía Rodríguez Vicario junto a Juan José Ponce (director general del CEHM) y Javier Hernández (director general del área de turismo y promoción de la ciudad). Fotografía del Facebook del Centro de Estudios Hispano Marroquí de Málaga.

viernes, 19 de mayo de 2017

ENTREVISTA EN ONDA AZUL RADIO Y LA NOCHE EN BLANCO


Ayer tarde me entrevistó la periodista Marta Goyeneche Guevara en  el programa Nuevos Malagueños de Onda Azul Radio. El motivo, como imaginaréis, es mi exposición de pintura El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga.

Marta Goyeneche y Lucía Rodríguez en el programa Nuevos Malagueños de Onda Azul Radio
Málaga, 17 de mayo de 2017

El actor y director de teatro Juan Roa, Marta Goyeneche y Lucía Rodríguez en Onda Azul Radio
Málaga, 17 de mayo de 2017

 Podéis escuchar el audio en el siguiente enlace:


 Desde aquí le doy las gracias a Marta por invitarme a su programa, y como ya hicimos al final del mismo, os animamos a asistir a la exposición el próximo sábado, en esa fiesta de la cultura que es la Noche en Blanco en Málaga.





EXPOSICIÓN DE PINTURA "ENSUEÑO DEL BODEGÓN MARROQUÍ"

Lugar: Centro de Estudios Hispano-Marroquí.
           Muro de San Julián, 33
Horario la Noche en Blanco: 19:00 h - 00:00 h
Entrada: Libre

La pintora realista Lucía Rodríguez Vicario, entre lienzos y colores, nos cuenta historias a la vez que nos invita a un viaje fantástico y maravilloso por Marruecos a través de una serie de imágenes y sucesos representados en sus bodegones marroquíes como una ensoñación.


lunes, 1 de mayo de 2017

VÍDEO Y FOTOS DE LA INAUGURACIÓN DE MI EXPOSICIÓN EN EL CENTRO DE ESTUDIOS HISPANO-MARROQUÍ DE MÁLAGA


El pasado jueves fuisteis muchos los que me acompañasteis en la inauguración de la exposición El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, haciendo que me sintiera muy arropada y que los nervios del momento se desvanecieran.
 La concurrida presentación se realizó en el salón de actos, y corrió a cargo del director del propio centro, Juan José Ponce, el director general del área de turismo y promoción de la ciudad, Javier Hernández, y el escritor Sergio Barce.




 Pedro se encargó de recoger el momento con su tablet, y yo de seleccionar unas cuantas fotografías para mantener vivo el recuerdo. ¡Gracias a todos por asistir y arroparme en una tarde tan especial!

El escritor Sergio Barce con Lucía Rodríguez Vicario
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

Los artistas Julio Ramadán y Mª José Mallén
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

El pintor José Ruiz Blanco y, la que fue su alumna, Lucía Rodríguez Vicario
Inauguración exposición de Lucía Rodríguez en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

Las pintoras Margarita, Blanca, Toria y Lucía Rodríguez con el pintor José Ruiz Blanco
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con Dori y María, compañeras del Grado de Fotografía de San Telmo
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con Lourdes y Marisa, amigas desde el instituto
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con sus compañeras del servicio de Lactantes del hospital Materno Infantil
Inauguración exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con Anita y el pintor Pepe Zapico
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez y Juan José Ponce con Nicola y Christine de la recién abierta galería Samet
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con otras pintoras en la inauguración de su exposición El bodegón marroquí
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

El bodegón marroquí, exposición de pintura de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

El bodegón marroquí, exposición de pintura de Lucía Rodríguez Vicario
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Jesús, Lucía Rodríguez, Carlos Moreno y Miguel Ángel Moya
Inauguración exposición El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

Julio Ramadán, Sergio Barce y Pedro Delgado
Inauguración El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con Conchi Fernández, Francisco Delgado y Marcial Delgado
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí de Lucía Rodríguez
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con su madre Maricarmen Vicario
Inauguración de la exposición El bodegón marroquí en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí
Málaga, 27 de abril de 2017

Lucía Rodríguez con Fernando, el encargado de que cada cuadro estuviese en su sitio
Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga, 27 de abril de 2017

 También fuisteis muchos los que os disculpasteis por no poder acudir. Os eché de menos, pero intentaremos compensarlo en la Noche en Blanco el próximo 20 de mayo, fecha en la que de nuevo tendremos ocasión de encontrarnos, pues la exposición estará abierta desde las 19:00 hasta las 2:00 horas.
 Por otra parte, ya sabéis que la muestra estará abierta por las mañanas de lunes a viernes, en horario de 10:00 a 14:00 horas. Hasta el 30 de mayo.



domingo, 23 de abril de 2017

¡¡ESTÁIS TODOS INVITADOS!!


Después de un tiempo de inactividad bloguera (ya sabéis que los estudios de fotografía en la Escuela de San Telmo me tienen absorbida), vuelvo a escribir para contaros una buena noticia: el próximo jueves 27 de abril inauguro en el Centro de Estudios Hispano-Marroquí de Málaga una exposición que, bajo el título El bodegón marroquí, recoge una parte importante de mis trabajos sobre esta temática. No son obras recientes, por lo que casi podríamos hablar de una retrospectiva, con obras que van desde el 2000 al 2007, y que reflejan el intenso vínculo que mantenía con Marruecos en esa época.


 Mi última muestra individual se remonta al 2011, cuando expuse mis cuadros en el Museo de Sayalonga, por lo que es un placer decir de nuevo eso de "¡¡Estáis todos invitados!!"
 Por otra parte, es un honor leer las palabras que Sergio Barce, escritor larachense y malagueño, le dedica a mi obra en el díptico de la exposición, y al que desde aquí le doy una vez más las gracias.
















 La inauguración será este jueves 27 a las 19:30 h.
 ¡Me encantará veros!

jueves, 16 de marzo de 2017

EL CORAZÓN DE TODO LO EXISTENTE Y LA ILUSIÓN DEL LEJANO OESTE EN EL MUSEO CARMEN THYSSEN DE MÁLAGA



Por Pedro Delgado Fernández


Como en El Renacido, ese prewéstern del mexicano Iñárritu, las primeras páginas de El Corazón de Todo lo Existente nos trasladan a un territorio enorme, agreste y poco explorado por el que se mueven indígenas, tramperos y algún que otro soldado destinado, como en El desierto de los tártaros de Dino Buzzati, a un fortín abandonado de la mano de Dios en el que aguardar cualquier tipo de desgracia.
El Fuerte Laramie, levantado diecisiete años antes como un puesto de vanguardia solitario en el centro de aquella enorme extensión natural, dividía lo que se iba a conocer como la Ruta de Oregón. A lo largo de esos años, había evolucionado desde un puesto comercial aislado hasta un mercado bullicioso que atraía a comerciantes de pieles y a vendedores ambulantes de whisky de San Luis; a indios de todas las Llanuras que vendían mantos de piel de búfalo; y a comerciantes de caballos [...].
 Al igual que el protagonista de la película, el al fin oscarizado DiCaprio, muchos de esos tramperos tenían lazos maritales con algunas tribus y pasaban largas temporadas viviendo con ellos. Tribus cuyos nombres quedaron en nuestro subconsciente, y que al oírlos nos resultan familiares: sioux, cheyenes, shoshones, lakotas, arapahoes, cuervos, comanches, pies negros, kiowas, crees, nez percés...

Camisa, probablemente pies negros, anterior a 1869
Piel, crin, púa de puercoespín, tendón, pigmento y colorante
Museo de América, Madrid

La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

 El título de este concienzudo ensayo, escrito a dos manos por Tom Clavin y Bob Drury, hace referencia a las sagradas colinas Black, que los sioux llaman Pahá Sápa, El corazón de todo lo existente. Y el subtítulo hace referencia a lo que nos vamos a encontrar dentro: La historia jamás contada de Nube Roja, un interesante y exhaustivo estudio del más poderoso de los jefes indios.
En ese grupo de brules había un guerrero llamado Hombre Solitario, cuya esposa oglala, Camina Como Piensa, estaba embarazada de su primer hijo. A principios de mayo, algunos de los sioux dijeron haber visto un meteoro rojo brillante atravesar el cielo nocturno sobre el campamento. Varios días después, Camina Como Piensa extendió una manta cepillada de piel de ciervo sobre un lecho de arena a las orillas del arroyo Blue Water y dio a luz a su primer hijo. Cuando Hombre Solitario anunció al grupo que le había puesto a su hijo el nombre del extraño incidente meteorológico para aplacar al Gran Espíritu, los brules coincidieron en que había obrado sabiamente. Y así fue como el niño pasó a llamarse Makhpiya-luta, o Nube Roja.
 Es curioso, pero hay palabras que tienen una resonancia especial para los que nos criamos viendo películas del oeste y jugando a indios y vaqueros. Uno lee Nube Roja, Toro Sentado, Caballo Loco, Fuerte Laramie o Fort William y enseguida te retrotraes a la infancia, al pan con chocolate para merendar y a los muñequitos de plástico de Comansi, Montaplex, Exin West o Famobil. Aún conservo algunos de ellos y, por supuesto, siempre he tratado de inculcar en mis hijos ese gusto por el lejano oeste.

Algunos de mis muñecos Comansi de la infancia
Fotografía: Pedro Delgado

 El libro recoge muy bien el conflicto que se produjo entre la civilización blanca y colonizadora y los indios de las praderas, empujados a luchar por su supervivencia. Un choque desigual, recogido en cientos de películas y libros, más o menos partidistas, que desembocó en la extinción de gran parte de la población indígena de América del Norte y la reubicación del resto en reservas. Aún así, Nube Roja, como también otros grandes jefes indios, no se lo puso fácil al Séptimo de Caballería, infringiéndole grandes pérdidas y una sonada derrota en la Batalla de Fetterman (descrita de forma pormenorizada en sus páginas) que llevó al gobierno de Washington a pedir, por primera vez bajo las condiciones de los indios, la paz. Un tratado que, como nos muestra la historia, los políticos no tardaron en incumplir.

El hombre blanco me hizo muchas promesas, pero solo cumplió una. Prometieron quitarme mi tierra, y me la quitaron. 
Nube Roja

La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

No somos más que pequeñas manadas de búfalos esparcidas. Los hombres blancos se asemejan a langostas que vuelan en enjambres tan densos que convierten el cielo entero en una tormenta de nieve. Podéis matar a uno, a dos, a diez, a tantos como hojas tienen los árboles del bosque y sus hermanos no los echarán en falta. Contad con los dedos durante todo un día y llegarán hombres blancos con armas en las manos más rápido de lo que contáis.
Cuervo Pequeño

Frederic Remington
El trampero (The Mountain Man), 1903. Bronce pavonado
Colección Carmen Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

Para 1824, tramperos pendencieros y barbudos con ropas de ante habían ido en sus exploraciones más allá del Pahá Sápa, por el territorio del río Powder, hasta subir a las Rocosas y recorrer los grandes tramos de desiertos y llanuras alcalinas que llegaban al Pacífico. Se expandieron por las cordilleras en solitario, en grupos de dos y tres y en brigadas pequeñas, en calidad de "tramperos autónomos", o como hombres contratados por los grupos ya consolidados o por la nueva Rocky Mountain Fur Company. En su búsqueda de campos de pieles sin explotar, peinaron corrientes distantes y aisladas y gargantas de ríos "duros y violentos, que caían repetidas veces y se precipitaban por rápidos largos y furiosos". La recompensa eran presas de castores tan gruesas "que las aguas podían llegar a retirarse a las cascadas de arriba hasta dieciséis kilómetros".

Cabeza de búfalo y óleos sobre cartón de George Catlin
Exposición La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

Un cazador solitario equipado con un rifle Sharps de precisión y gran calibre era capaz de abatir cien búfalos de una tacada. Esta tecnología marcaría el inicio de una matanza extendida por todas las Llanuras que, en un periodo de cuatro décadas, redujo un total de treinta millones de animales a menos de mil. Se trató de la mayor aniquilación masiva de animales de sangre caliente en la historia de la humanidad, mucho peor que la ya acometida por las flotas de caza de ballenas en todo el mundo. Toro sentado se lamentaría años después: "Un viento frío atravesó la pradera cuando cayó el último búfalo. Un viento de muerte para mi pueblo". 
 Cuando los blancos mataban búfalos, despellejaban a los animales allí donde caían y dejaban pudrirse en la pradera todo lo demás, excepto las pieles y las lenguas. Los cazadores no le daban valor a la carne, pero para las tribus aquello era no solo un desperdicio físico criminal, sino una afrenta blasfema al espíritu de los animales, a la Madre Tierra, al mismísimo Aro Sagrado de la vida. Al acampar, por ejemplo, los cazadores blancos tenían por costumbre sacrificar una mula a cierta distancia para atraer a los lobos y luego rociar el cadáver de estricnina. Los cazadores no se preocupaban nunca de enterrar el veneno antes de marcharse, provocando así la agonía de las manadas de ponis indios, ya diezmadas, que pastaban después en esa zona. Y esos cazadores, desconocedores de lo insultante de sus actos, se preguntaban qué habían hecho para provocar represalias.

Exposición La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Maza comanche y fotografias en gelatina de plata
Fotografía: Lucía Rodríguez

La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Pipa sioux y fotografías de Edward Curtis
Fotografía: Lucía Rodríguez

Exposición La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Los animales del alma, instalación de Miguel Ángel Blanco
Cráneos de búfalo, oso pardo, muflón, lobo, castor, búho real, águila, cuervo y picapicas
procedentes del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), Madrid
Fotografía: Lucía Rodríguez
 

La memoria es como cabalgar por un camino de noche con una antorcha encendida. La antorcha arroja su luz solo hasta un punto y, más allá, todo es oscuridad. 
Antiguo dicho Lakota

Tocado, anterior a 1869
Cuero, púa de puercoespín, asta, tendón, pigmento y fibra vegetal
Museo de América, Madrid
Fotografía: Lucía Rodríguez

Exposición La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Detalle de un tocado anterior a 1869
Museo de América, Madrid
Fotografía: Lucía Rodríguez

Vestido lakota, c. 1900-1923
Vidrio, cuero e hilo. Museo Nacional de Antropología, Madrid
La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotografía: Lucía Rodríguez

Pedro Delgado contemplando unos óleos de George Catlin en el Museo Thyssen-Bornemisza
Obras cedidas por el Smithsonian American Art de Washington
Exposición La ilusión del Lejano Oeste
Fotografía: Lucía Rodríguez

Nota: Pedro adora el mundo del wéstern y de los indígenas americanos, por lo que gustosa le he dejado escribir esta entrada. Mi único mérito son las fotos que la acompañan, tomadas en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid en noviembre de 2015. La muestra, que lleva unos meses en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, concluye el próximo domingo 19 de marzo, así que aprovechad estos últimos días para visitarla.

La ilusión del Lejano Oeste, Museo Thyssen-Bornemisza
Fotógrafía: Lucía Rodríguez

Todos los textos a color están extraídos de El corazón de todo lo existente, de Tom Clavin y Bob Drury, editado por Capitán Swing con traducción de Esther Cruz Santaella.

http://capitanswing.com/libros/el-corazon-de-todo-lo-existente/